Mis Creencias.. Mi Esperanza.

Creo en el bien

No hay mejor forma de decirlo ni de empezar mejor una entrada que con esa frase.

Me gusta creer… No, me gusta no. CREO en la humanidad y en la posibilidad de cambio de las personas, en la existencia del arrepentimiento, de la conciencia y del perdón (Claro que hay casos de casos…). Más de uno puede verme como una ilusa (Amen a mi nombre), una optimista o una ciega selectiva… Pero cada día incluso en los peores escenarios encuentras razones para seguir creyendo, para seguir luchando… Seguir viviendo por una razón.

Una sonrisa de agradecimiento sincero, una risa espontanea de felicidad, un abrazo con cariño puro… El saludo inocente de un niño…Esos pequeños instantes que te mueven el alma y te llenan de vida.

Hace poco, en medio de esas tantas crisis en las que creemos que ya nada vale la pena, que ese hueco en el que estamos encerrados no tiene salida y que el mundo ya no tiene remedio, encontré una cita en particular que me marcó completamente:

“El bien es lento porque va cuesta arriba. El mal es rápido porque va cuesta abajo”

Alejandro Dumas

Esa frase me hizo recordar que a pesar de las luchas y los sacrificios que se están dando en este momento; a pesar de las crisis (que además de sus dificultades y desafíos también representan una oportunidad de reinventarse y crecer) y mas allá de las vicisitudes, los engaños y los enemigos que están allí esperando tu caída… El bien siempre triunfa por sobre todas las cosas. Sin más ni menos… El camino es largo y tortuoso pero la llegada, la famosa “luz al final del túnel” vale tanto el esfuerzo como esas veces que después de un largo viaje te quedaste sin aliento observando una puesta de sol de esas que no se repiten nunca más.. Y jamás te arrepentiste y volverías a repetir la experiencia a pesar de todo ¿Verdad?

Sigue luchando por lo que crees. Defiende tus posiciones. Ayuda a alguien que en verdad lo necesite. Sensibilizate ante las situaciones de los demás y por una vez piensa: ¿Qué puedo hacer yo para mejorar la vida de esa persona?/ ¿Qué puedo hacer yo para cambiar esa situación?/ ¿Cómo puedo ayudar?… Más vale preguntarse como podemos lograr un cambio profundo y verdadero que sentarnos a quejarnos de las circunstancias y esperar a que algún día caiga del cielo la solución… Los cambios no se dan si tú no eres parte de ellos. Si no lo haces, quizás te quedes como Miguelito en una de las tiras cómicas de la gran Mafalda:

Por eso… Haz. Actúa. Movilízate. Cambia. Lucha.

Tampoco tienes que ser la Madre Teresa de Calcuta o convertirte en la Angelina Jolie de tu país. Pero creo en la gente que no se preocupa sino que se ocupa. En la gente que no critica, que no se detiene ante el mal y las provocaciones. Porque al fin y al cabo:

¿Por qué esta mal que invites a comer a un niño que te dice que tiene días hambriento?

¿Por qué debes sentirte culpable por darle agua y comida a un perro que está en la calle?

¿Por qué acusarte por ser TÚ?

Creo que no hay mayor placer, mayor alegría y mayor propósito de nuestra existencia que cambiar el mundo de una persona o cualquier ser vivo aunque sea por dos minutos.

Esos dos minutos significaran un antes y un después.

Y cuando estás del lado bueno de la vida y duermes con la conciencia tranquila:

¿A quién le importa lo que piense el Mal?

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… Y del Amor que hemos Soñado!

Mi última entrada “Del Amor que merecemos” causo algunos pensamientos profundos y encontrados en las personas que estimo profundamente. Así, de esos largos y tendidos debates mentales nació una respuesta para lo manifestado en mi post que creo es una buena continuación para leer y tomar en cuenta para nuestras vidas.

La respuesta que les comento viene de la mano de mi amigo Jorge L. Vargas, quien (ademas de tener un gran talento para plasmar sus pensamientos en palabras) quiso darnos una lección no solo sobre el amor de pareja sino también del amor propio, del amor a uno mismo..

Así que, aquí les dejo el texto completo del autor esperando sus comentarios y sugerencias..

¡Disfrútenlo!

…y del Amor que hemos soñado!

Para estar en las buenas y en las malas, en mejores y en las peores.

 

El planeta tierra posee siete mil millones de habitantes, si, somos siete mil millones, y cada uno de nosotros, hombres y mujeres, sólo somos uno en un océano de personas, por lo que, encontrar, coincidir o conocer a la persona indicada, cuesta, y cuesta mucho.

Ya pasó, se fue volando la época de los amores de telenovela, donde la tragedia se combinaba con la fortuna, siempre con un príncipe y una doncella o un caballero junto a una plebeya haciendo de lo imposible, lo posible, y ojo, no es que eso no pueda ocurrir hoy por hoy en la realidad, pero, dado el boom de las “bendecidas y afortunadas” y de los “capos y mafiosos” protagonistas todos de la fantasiosa realidad, cualquiera en su sano juicio pudiera decir que esa cosa tan maravillosa llamada Amor, no es más que una falsa ilusión solo posible entre putas y malandros.

Ese es el cruel panorama, pero debemos preguntar los extraterrestres de nuestro mundo, lo siguiente:

¿Es esa la realidad del amor que soñamos los extraterrestres de este mundo?

Yo estoy cien por ciento seguro de que no, de que todavía existe la gente que sabe amar de verdad, que sabe estar en las buenas y en las malas, pero también en las mejores y en las peores; desde luego que hay falsos amores, falsas ilusiones, pero, el amor verdadero, si existe. Solo es cuestión de sentirlo por la persona correcta, en el momento preciso y en la circunstancia adecuada.

Hablando de esto, quizás cualquier lector pudiera llegar a pensar que estoy equivocado, pero la vida misma nos va enseñando en su debido momento que el primer amor que debemos sentir y valorar, es el amor hacia uno mismo. Lo he descrito como la virtud del egoísmo, pero no en referencia a lo planteado por la escritora Ayn Rand, eso es una cosa muy distinta, si en los aspectos concernientes a las posibilidades que implica realmente amar a alguien, a esa persona especial que, sin razones, pero con muchos motivos, es capaz de hacernos reír y también de llorar, pero de felicidad.

¿Qué pasará con el amor en estos tiempos?

Pasará seguramente lo que cada uno de nosotros decida que pase. Cada uno de nosotros somos constructores del amor que merecemos y soñamos, cada uno de nosotros somos responsables de valorar en su justa medida a la persona que queremos, de igual manera a la persona que nos quiere. Además, tenemos que estar conscientes en cada momento de para qué se nos quiere, porque si por ejemplo, conmigo alguien desea jugar, pues fino, que juegue, pero que no se pique cuando yo gane. Eso es una forma de decirlo, no implica que sea una total y absoluta verdad, aunque sí, lo admito, es mi verdad.  Algo que yo hasta hoy no he hecho es jugar con el corazón de nadie, pero eso sí, si alguien intentase jugar con el mío, estoy seguro de que yo no perdería, pues, así como se pueda querer jugar conmigo, también  estoy seguro de hacerlo siempre para ganar.

En otro aspecto, no el más importante, pero si siempre muy determinante, es el hecho de que estoy seguro en que todos han escuchado aquella frase que dice “…en la guerra y en el amor, todo se vale…” verdad, la habrán escuchado ó dicho, pues en el sexo, que es buen complemento del amor, y ojo, eso es siempre y cuando que todo lo que ocurra entre las cuatro esquinas de la cama, pues quede entre las cuatro esquinas de la cama, también todo se vale. No significa esto que no exista amor sin sexo, al contrario, no existe amor más puro a aquel que antes de desnudar el cuerpo, desnuda por completo el alma, acaricia al corazón y excita sin pudor los extremos del pensamiento humano, erizando la piel.

Pues para ir culminando, si, además de creer en las cosas que creo, y de saber las cosas que sé, soy aquel sujeto egoísta que te hará reír por que simple y llanamente deseo compartir lo bueno contigo, esperando que tú también desees compartir conmigo lo mejor. Que en esa medida iremos aprendiendo de lo peor, de nuestros defectos, y al paso de los días iremos mejorando sin temor. Es cuestión de eso, de creer en cada detalle, en la comprensión y aceptación mutua, en el respeto, en la igualdad de condiciones, en el compromiso sin ataduras, en la complementariedad, en la visión de futuro, en la ambición mutua, en la libertad de expresar los sentimientos y las emociones, y en la valentía de superar los miedos que  a veces siempre intentan apoderarse de las verdaderas y nobles emociones.

…En fin, el amor siempre será bonito en la medida que lo practicas en ti mismo/a, te quieres a ti y por sobre todas las cosas, te aceptas tal cuál eres. Que así, cuando estás listo/a, te atreves a compartirlo exclusivamente con quién realmente vale toda  la alegría y toda la felicidad.

El amor es pasión, es sentimiento, es emoción, pero se queda pequeño si lo intentamos describir con palabras, en cambio, cuando lo hacemos, en tanto construimos, SIMPLEMENTE VOLAMOS!

No existe amor perfecto, pero sí, todos merecemos el amor que estamos dispuestos a construir

Jorge Luis Vargas

Gourmet en Casa (Pescado Poché escabechado con Tomillo)

Realmente amo comer y ya que estamos para compartir momentos, gustos y experiencias, les comparto este nuevo blog de una persona con un gran talento y a quien quiero muchisimo!

Espacio Gastronomía

De esas veces que queremos cambiar el menú y deleitarnos con un plato de esos que parecen sacados de una revista culinaria o de los mejores restaurantes de la ciudad, podemos encontrar entre los recónditos mas ocultos de nuestras alacenas y neveras los ingredientes para cocinar esta receta (aunque sea una vez cada tres meses cuando el bolsillo nos deje).

Así, con esta breve introducción que los ayude a enamorarse de este plato les doy un pequeño resumen de lo que necesitan para realizarlo. No es un paso a paso, ni mucho menos un recetario, pero si un abre boca para que se atrevan a investigar más y disfrutar de esta experiencia para el paladar:

Ají, Cebolla, Celeri, Caldo de Pescado, Cilantro, Sal, Tomillo, Limón y por supuesto el protagonista: el pescado blanco (que puede ser mero, curvina, dorado, pargo) son los ingredientes que necesitamos.

Pescado Poché escabechado con Tomillo en proceso.. (Agosto 2015) Pescado Poché escabechado con Tomillo en…

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Del Amor que merecemos…

Todas las cartas de amor son ridículas. 

No serian cartas de amor si no fuesen ridículas.

Fernando Pessoa

Hace ya algún tiempo que me vengo preguntando si soy un ser extraño en este planeta o son los demás, sobre todo cuando hay que tocar el tema espinoso y empalagoso del “Amor”, que hoy es el que destaca en esta líneas… No tengo una idea verdadera sobre el amor en otras latitudes o en años anteriores pero si eres una persona que disfruta leer una buena novela romántica, o que como grandes referencias encuentra libros como “El Amor en Los Tiempos del Cólera” del gran Gabo Márquez o “Si decido Quedarme” de Gayle Forman, sabrás muy bien que estos pseudo amores modernos, manifestaciones afectuosas 2.0 y formas totalmente inadecuadas de conquista no tienen nada de alegres, encantadoras o siquiera hacen revolotear una mínima mariposa en las entrañas (o aunque sea un malestar estomacal)… Soy una persona que a pesar de sus creencias algo “diferentes” del común cree firmemente en el amor, en la relación de pareja y en el compromiso que puede darse entre dos personas cuando sienten una verdadera conexión… Y no, tranquilos, no hablaré mil años sobre todas las cursilerías que normalmente se dicen cuando se quiere hablar de parejas enamoradas.. Bueno, quizás un poco pero me contendré.

Creo que hoy en día no es fácil encontrar una persona con la que realmente te sientas identificado, que te comprenda a plenitud y aun cuando no esté en total acuerdo contigo pueda respetar las decisiones que tomes en el camino. Alguien diferente que vea más allá del momento, que sepa proyectar sus metas y sus sueños a futuro; que en vez de decirte frases tan comunes como “Cuando te veo?/ ¿Por qué tu estas tan bella?/ ¿Y que, rumbeamos?” (Lo digo en serio… PIENSEN antes de abrir la boca) te invite a reflexionar, a crecer, a reírte incluso cuando la vida te golpea de la peor manera… En un mundo globalizado, donde consumir droga es la moda del momento, donde los bailes más famosos se tratan de choques de cuerpos sin sentido y las personas graban mas los momentos difíciles que las veces que realmente ayudan… ¿Qué se puede esperar que pase con el amor?

No creo en historias de príncipes azules ni princesas esperando ser rescatadas. Ya hace mucho tiempo que mi etapa Disney la pude afrontar y superar exitosamente (o eso espero).. Tampoco creo en bodas religiosas ni en las parafernalias eternas de parejas que han estado juntas desde que tenían 10 años (Ni haré comentarios al respecto)… Pero si creo que todos tienen derecho a un amor tan ridículo como el que comparten esas parejas maravillosas que postean una foto juntos e inmediatamente sonríes a la pantalla involuntariamente..

De esas que cantan karaoke terriblemente pero comparten tal mirada de amor que hasta el fragmento más congelado de tu corazón se derrite…

De esas que pueden hablar libremente y que se escuchan incluso cuando se trata de The Last of Us o de Poetry Slam (…Busquen en Google)..

En fin… De esos que han derribado todos los obstáculos que el pasado construyó para no ser lastimados nuevamente y allí están, luchando incansablemente para seguir adelante, para construir un camino, aceptarse y respetarse día a día y sin prejuicios, sin limitaciones ni condiciones.. Con la verdad siempre (incluso aunque duela y sin tontas indirectas) y retándose el uno al otro para ser mejores personas… mas empalagosos y ridículamente enamorados cada día.

¿No nos merecemos todos algo así?

De Oportunistas, Conversaciones y Amor Propio..

Hace poco de regreso a casa, escuche en el autobús la conversación de dos mujeres que se reían profusamente… Una de ellas le comentaba a la otra en tono jocoso y burlón como su marido tenia que darle la mesada semanal para sus gastos personales y que él  “…había tenido el atrevimiento de molestarse y negarse por eso, ¿¿que se ha creído??!..

La verdad es que de vez en vez me cuesta mantener mis emociones fuera del reflector social, así que agradecí enormemente estar en el asiento de la ventana para observar el maravilloso paisaje de carros estacionados y el siempre presente smog (entiéndase el sarcasmo) mientras ocultaba la mezcla de emociones de perplejidad, vergüenza ajena y risa que me anegaba en ese momento.

Quien me conoce está al tanto de mis opiniones sobre los tópicos mas controversiales.. Y si, la verdad es que soy critica con el tema de las mujeres que aun, hoy en día, siguen comportándose como esclavas del otro, como objetos sin valor, como seres que son incapaces de, por sus propios medios, alcanzar los objetivos que se planteen en la vida, para superarse no solo como posibles profesionales, sino también a nivel personal.

Ciertamente, cuando analizas el contexto social de un país puedes entender el porque de ciertos comportamientos y situaciones que están fuertemente arraigadas en una sociedad.. No es fácil desprenderse de lo que nuestras abuelas, tías, madres han inculcado cada día de nuestra existencia; de seguro todas hemos escuchado frases como:

*-“¿Ya le serviste a tu papa? Recuerda que él es el hombre de la casa, él va en el puesto principal en la mesa.”

*-“Hija tu papa está muy cansado, ten todo listo cuando llegue, pobre de él”.

*-“¿Como se te ocurre que tu hermano se encargue de lavar los platos?”

Ok, no he sido victima de todas las anteriores.. (2 de 3 quizás) pero esto forma parte del día a día de muchas chicas que pueden estar sintiéndose identificadas; pero ya que no estamos haciendo una tesis sobre el machismo (y debemos volver al punto de partida) sí, es difícil desprenderse de la forma en que nos han criado las mujeres de nuestra familia pero esa conversación de la que hablo al principio va mas allá..

Que dos mujeres se sientan orgullosas y emocionadas con su relato nos habla de oportunismo, de la famosa viveza criolla, de ausencia de amor propio (y hacia al pobre hombre que cayó en sus redes y que llamaremos el utensilio del momento)…

Y es que, en una era en la que las mujeres realizamos 1643463 actividades a la vez, que nos dividimos en 50 para cumplir con todas nuestras obligaciones y en la que seguimos luchando por que nuestro esfuerzo sea valorado de manera justa… ¿Aun existen mujeres que piensan que la forma de lograr sus sueños es haciendo que un hombre se convierta en su agencia bancaria a domicilio?  ¿Donde quedan la decencia, la dignidad y el cerebro en estas situaciones?

Yo, que nunca tuve una cocinita de juguete y que no me regalaron bebes Cicciobello para mi entrenamiento de “mini mamá” no puedo comprender los argumentos de una mujer para tratar de esa manera a quien se supone debe ser su compañero, su “partner in crime” para alcanzar sus metas, superarse cada día y crear proyectos.. juntos.

Tampoco los entiendo a ustedes hombres, que se dejan pisotear de esa manera por mujeres que no tienen mayor propósito en la vida que lucrarse a sus espaldas.. Reaccionen, es tiempo de quererse más, de pensar mejor con quien queremos despertarnos cada día por los próximos 20, 30 o 50 años!

Mi Visión, Mi Razón.

Así que.. comenzamos en este mundo del Blogging! Y siguiendo con las recomendaciones de Blogging 101, comienzo dando un pequeño abre boca sobre quien soy, porque estoy aquí y que quiero lograr con este espacio que no es solo mio, sino también de todo el que me lea.

Soy una venezolana que comparte su primer nombre con una periodista bastante reconocida. Mi segundo nombre es Ilusión y no, no me siento avergonzada de él. Soy acuariana (lo que de verdad no se si es bueno o malo) pero soy la solitaria del grupo, la que se desvela leyendo y la visionaria y soñadora que trata siempre de ver el lado rosado y azul de la vida.

¿Que porque estoy aquí? Porque desde mi pedacito de tierra, mi frontera geográfica tengo opiniones y visiones del mundo que compartir con otros que andan por allí, caminando y aventurándose en la idea de conseguir nuevos puntos de vista, anécdotas e ideas que si bien no cambien el puntito donde residimos, al menos ayude a dejar una pala y un montículo de arena con el que comenzar a construir el llamado “mundo mejor”…

Así que los invito a no solo leerme, sino también a trabajar juntos por un mundo lleno de risas verdaderas y corazones con amor infinito para dar.. Y si no, al menos comenten y ayuden a construir este que a partir de ahora será nuestro espacio!

Nadie puede hacer el bien en un espacio de su vida, mientras hace daño en otro. La vida es un todo indivisible.

Mahatma Gandhi